Este extracto es de una conferencia de Elizabeth Clare Prophet, que dio el 25 de mayo de 1975 en el seminario El Buda y la Madre, celebrado en San Diego, California y publicado en las Perlas de Sabiduría del año 2000, vol. 43 no. 49.


Jesus - resurrection flameLa definición de la conciencia crística es una llama trina perfectamente equilibrada, todas las plumas a la misma altura y las energías consagradas a la calificación correcta del fuego sagrado: amor puro, sabiduría pura, poder puro. Eso significa, por ejemplo, que todo mal uso del poder como tiranía debe ser transmutado con la acción pura de la voluntad de Dios. Todo mal uso de la pluma amarilla como orgullo intelectual y la tendencia del ego a desplazar al Cristo tienen que ser entregados. El amor egoísta, el amor posesivo, todos los aspectos del mal uso de la pluma rosa también deben transmutarse.

Vemos en Jesucristo el arquetipo del Cristo o el ungido. Jesús era el Cristo y era conocido como el Cristo porque su llama trina estaba equilibrada y sus energías estaban calificadas de acuerdo con el fuego sagrado. Nació casi sin karma y, a la hora de su transfiguración, había aumentado el tamaño de su llama trina hasta el punto de que esa llama ya no tenía solo un dieciseisavo de pulgada de tamaño, sino que era más grande que su forma física.

La única forma en que podemos liberar la fuerza del alma en los chakras es mediante la luz que hemos anclado en el chakra central, el del corazón. Por lo tanto, el corazón es el asiento de toda la vida, todo lo que vive, todo lo que da, todo lo que fluye, toda la energía recibida de Dios. Y el corazón recibe la luz que se distribuye a todos los otros chakras. La luz llega al cordón cristalino desde el corazón de la Presencia YO SOY y va directamente al corazón, que lo distribuye a los tres chakras que están por encima del corazón, y a los tres chakras que están debajo de este, haciendo un total de siete, más el octavo chakra, que está en la cámara del corazón.

También hay cinco chakras de rayos secretos, que hacen trece en total y hay un total de ciento cuarenta y cuatro chakras en el cuerpo del hombre. Los chakras restantes son puntos menores para la liberación de luz y están asociados con los puntos de curación por contacto o acupuntura. Son lugares que pueden ser estimulados para tener un mayor flujo de energía en el cuerpo.

La cámara secundaria del corazón es el octavo chakra, y si están interesados en obtener una explicación técnica avanzada de los chakras, recomiendo la serie de Djwal Kul que lo explica con profundidad en El aura humana.

Comparte: